Cobros
Facturar bien es solo la mitad del trabajo. Estas pautas te ayudan a cobrar antes y a saber qué puedes exigir cuando un cliente se retrasa.
Entre empresas y profesionales, la ley de lucha contra la morosidad fija que el pago debe hacerse, por defecto, en 30 días desde la entrega de los bienes o la prestación del servicio. Las partes pueden pactar un plazo mayor, con un máximo de 60 días.
Puedes reclamar intereses de demora (con un tipo legal superior al del mercado) y una compensación mínima por los costes de cobro. Para que esta reclamación sea sólida, conviene tener por escrito el presupuesto aceptado, las condiciones de pago y la factura enviada.
Lúcido te deja añadir tu propio enlace de pago a las facturas en PDF, te muestra en la previsión de tesorería cuándo esperas cobrar cada factura y te avisa de los presupuestos enviados que llevan días sin respuesta.
Información general con fines orientativos, actualizada a 2026. No es asesoramiento fiscal ni legal: consulta tu caso concreto con tu gestor.